Gestión digital del arbolado urbano del Área Metropolitana de Mendoza: hacia la mejora del bosque urbano

Título

Gestión digital del arbolado urbano del Área Metropolitana de Mendoza: hacia la mejora del bosque urbano

Editor

Universidad de Buenos Aires. Facultad de Ingeniería.

Fecha

2025

Extensión

4 p.

Es parte de

5tas. Jornadas de Geociencias para la Ingeniería. 26-27 Noviembre 2025. Buenos Aires : Libro de trabajos completos. Volumen 2

Resumen

La gestión del arbolado público del Área Metropolitana de Mendoza (AMM) y, en general, toda la infraestructura verde, enfrenta serios desafíos que se ven ampliados en un contexto de cambio climático, lo que resalta la necesidad de conservar este valioso socioecosistema debido a los múltiples beneficios que ofrece. Entre estos beneficios se encuentran la reducción de la temperatura, la mejora de la calidad del aire, la regulación de la iluminación natural y, en general, la calidad de vida urbana. Además, este arbolado, incorporado en un esquema de calles con acequias (sistema de riego), es considerado patrimonio cultural y atractivo turístico que es ampliamente valorado. La investigación se basa en el procesamiento de grandes volúmenes de información mediante herramientas avanzadas de Sistemas de Información Geográfica (SIG) y teledetección, integrando además el conocimiento de referentes y gestores del arbolado. El Sistema de Gestión digital del Arbolado Público “Mi Árbol”, implementado en el año 2021, representa un avance significativo en las políticas de conservación. Sin embargo, se identificaron diversos desafíos que limitan su uso efectivo por parte de los gestores del arbolado, entre ellos, la relación entre la disponibilidad de recursos humanos y la cantidad de arbolado, la sobreabundancia de información y los errores en las mediciones registradas, así como la falta de actualizaciones sobre eventos críticos como caídas de árboles o erradicaciones. Estas deficiencias afectan la fiabilidad del sistema y obstaculizan la capacidad de los gestores para tomar decisiones informadas, orientando la gestión hacia un enfoque más reactivo o a demanda. Los organismos encargados del manejo del arbolado carecen de indicadores claros que les permitan monitorear la evolución del bosque urbano, sus beneficios ecosistémicos, la propia gestión, lo que dificulta aún más la planificación y ejecución de políticas efectivas. La hipótesis central es que la apropiación y optimización del SIG “Mi Árbol”, asi como la generación de indicadores permitirá evaluar políticas y planificar acciones de conservación para una gestión más eficiente. Se ha avanzado en la generación de indicadores clave tales como la distancia entre árboles, porcentaje de cobertura de canopia, diversidad de especies y variables de entorno, como ancho de calles, tipología de riego o su ausencia. Además, se incorporan indicadores combinados como la “Regla 3-30-300”. Estos indicadores son fundamentales para guiar las acciones de conservación y gestión del arbolado. El objetivo general es ampliar la capacidad de análisis y diagnóstico para apoyar la planificación que garantice una evolución positiva del bosque urbano y como consecuencia de la calidad de vida.