Erosión de costas, manejo costero y pérdida del patrimonio natural y cultural en Camet Norte, partido de Mar Chiquita (provincia de Buenos Aires)

Título

Erosión de costas, manejo costero y pérdida del patrimonio natural y cultural en Camet Norte, partido de Mar Chiquita (provincia de Buenos Aires)

Editor

Universidad de Buenos Aires. Facultad de Ingeniería.

Fecha

2025

Extensión

9 p.

Es parte de

5tas. Jornadas de Geociencias para la Ingeniería. 26-27 Noviembre 2025. Buenos Aires : Libro de trabajos completos. Volumen 2

Resumen

Este trabajo aborda la compleja relación existente entre la erosión costera que padece la localidad de Camet Norte, el manejo costero que se pretende implementar y la posible pérdida del patrimonio natural y cultural en el sector. El análisis de la erosión costera se efectuó mediante un estudio multitemporal, empleándose un total de 60 imágenes satelitales obtenidas del programa Google Earth Pro, comprendidas entre el 2 de mayo de 2003 y el 18 de noviembre de 2025. Durante ese espacio de tiempo se registró una pérdida areal de 2,39 ha, a razón de 1.061 m2/año, aproximadamente. Ese retroceso no fue constante, observándose períodos de corta duración y otros más extensos, con tasas de erosión superiores e inferiores a la media, vinculados probablemente con variables climáticas regionales de corta duración. Dada esta situación, el Estado Provincial intentó implementar un plan de manejo costero de tipo híbrido, con la construcción de espigones de transición, cuatro en total, y recarga artificial de playa (incorporación de arena en el sector). Estas medidas traerían aparejados severos cambios en la fisonomía de la localidad balnearia que afectarían negativamente a su patrimonio natural y cultural. Entre otros aspectos, se convertiría en una costa antropizada con presencia de obras duras, en reemplazo de la costa acantilada actual. Además, la recarga artificial de playa cubriría la plataforma de abrasión marina, sector que es prolífico en paleoicnitas de megamamíferos que habitaron ese sector de las pampas a fines del Pleistoceno y el Holoceno. A su vez, la paleosuperficie correspondiente a un suelo enterrado desarrollado en el techo del relleno de una antigua laguna que existió en el lugar, en la que se encontraron paleoicnitas interpretadas como humanas y también de camélidos, así como artefactos líticos de ortocuarcita y una punta de proyectil, quedaría cubierta por la arena perteneciente a un depósito eólico situado sobre el acantilado. En el presente, esta paleosuperficie queda expuesta luego de cada sudestada, al lavar el agua del mar la arena depositada por el viento y las precipitaciones. Dadas las obras, esto ya no sucedería al dejar de arribar los trenes de olas a la base del acantilado. Es posible que, con el tiempo, esta situación también genere rampas eólicas con la arena proveniente de la recarga y con la entrampada por los espigones, las que cubrirían a los acantilados los cuales poseen una gran relevancia académica y, sobre todo, turística. Lo expresado se deduce al trasladar la experiencia del balneario lindante, Santa Clara del Mar, que construyó una batería de espigones a mediados de la década de 1980, produciéndose los cambios señalados. Por orden judicial, las obras aún no comenzaron dado que la empresa adjudicataria no acreditó el cumplimiento de los respectivos condicionamientos ambientales. Una posible solución sería efectuar recargas artificiales controladas, considerando los períodos de máxima y mínima erosión ya señalados, a fin de conservar el patrimonio y, a su vez, reducir la tasa anual de erosión costera en el área.